# La paradoja de nuestro ministerio   >**"Profesemos la verdad en amor y crezcamos en todo en Cristo, que es la cabeza."** (Efesios 4:15, RVC) El amor susurra cuando el corazón quiere gritar. Bendice cuando el impulso es maldecir. El amor contempla el mundo a través de los ojos del otro; pero yo quiero que me entiendan a mí. El amor requiere que yo salga de mi propia piel para ver cómo se ve todo desde allá. Y el amor no se limita a imaginar... sino que actúa. Anima a un miembro que lucha contra la depresión, visita a quienes esperan una cirugía mayor, llama a un miembro de la iglesia que padece alzhéimer solo para conversar, aunque repita las mismas anécdotas. --- La verdad también tiene sus exigencias. Cuando mis sentimientos confunden lo que representa el amor, la verdad atraviesa la niebla de mis percepciones. Y me hace acordar que a veces el amor causa dolor. Y cuando reconozco la verdad, no puedo darle la espalda sin traicionarme a mí mismo. --- Quiero ser fiel al amor y también la verdad. ¿Podré encontrar una solución definitiva? ¿O tendré que vivir con esta disonancia? No me gusta esa respuesta. Quiero un mundo sencillo, sin los dilemas morales que complican el ministerio. Pero persiste en mí la lucha entre el amor y la verdad. Y ambos exigen mi fidelidad. --- Autor: Gregorio Waddell Publicado: 10 de octubre de 2026 Puede compartir y adaptar este artículo para fines no comerciales, dando crédito a Greg Waddell. Si lo adapta, indique que es una adaptación; si lo publica en línea, incluya un enlace al original. [Licencia CC BY-NC 4.0](https://creativecommons.org/licenses/by-nc/4.0/). [[Permisos de uso|Permisos de uso]]. [[Publicaciones|Ver otras publicaciones]] · [[Inicio|Inicio]]